SOMOS K11
🌵 QUIÉNES SOMOS
Pisco K11 nace en el kilómetro 11 del Valle del Huasco, en el norte de Chile.
No nació como una estrategia comercial.
Nació como una decisión de vida.
Somos Matías y Fernanda, una pareja que decidió quedarse en el campo, trabajar su propia tierra y apostar por el pisco artesanal en un mundo cada vez más industrializado.
Creemos en el origen.
En el proceso.
En el respeto por la uva y por el tiempo.
Cultivamos nuestras propias parras de Moscatel de Alejandría y Moscatel Rosada.
Destilamos en alambique de cobre a fuego de leña.
Cuidamos cada detalle desde la vendimia hasta la botella final.
No buscamos volumen.
Buscamos identidad.
Cada botella de K11 refleja nuestro territorio, nuestro carácter y nuestra forma de hacer las cosas: con convicción, trabajo y coherencia.

👨🏻 MATÍAS
Fundador y maestro destilador
Matías es el origen técnico y agrícola de K11.
Ingeniero de formación, agricultor por herencia y destilador por vocación.
Es quien conoce la tierra, entiende el clima y respeta los tiempos naturales del proceso.
Está detrás de cada vendimia, cada fermentación y cada destilación.
Es quien enciende el fuego del alambique y ajusta con precisión el corte entre cabeza, corazón y cola.
Su aporte es estructura, conocimiento y profundidad técnica.
Su obsesión: lograr un pisco honesto, limpio y con carácter real.
Sin Matías, no hay esencia.

👩🏻 FERNANDA
Marca, visión y expansión
Fernanda es la identidad y la proyección de K11.
Es quien transforma el proceso en relato, el territorio en marca y el producto en experiencia.
Está detrás del diseño, la comunicación, las redes, los eventos y la expansión internacional.
Su aporte es sensibilidad, estética y visión estratégica.
Integra tradición con innovación, campo con diseño, origen con futuro.
Si Matías construye el pisco desde la tierra,
Fernanda lo proyecta hacia el mundo.

🌿 LO QUE NOS UNE
No somos una gran empresa.
Somos una pareja que trabaja junta, que se equivoca, que aprende y que cree profundamente en lo que hace.
K11 es trabajo real.
Es familia.
Es territorio.
Y cada persona que abre una botella, pasa a formar parte de esta historia.
